Lo peor de vivir solo es tener que doblar sin ayuda las sábanas más grandes de la casa, esas que salen de la cama que usas, ensucias y calientas únicamente tú y que tiene a bien llamarse cama de matrimonio aunque este término te recuerde más a la cama de tus padres que a la tuya propia y es triste. Vamos, que el matrimonio de mis padres es bien bonito y mucho que me gusta aunque a la vez me da como un repelús cuando lo pienso a veces y digo, joder, con lo fácil que parece y ya llevan durmiendo juntos varios decenios.
Hola, he instalado Internet y te hablo a ti pequeño ser al que no puedo ver ni oir pero al que envío desde este mi asiento de sofá la más cálida de mis miradas. No voy a pedir perdón por las faltas de ortografía porque no cometo ni una y me honra aunque a la vez me da un asco supino haberme aprendido de manera tan autómata esta suerte de signos tan soez y ruda y que tiene a bien llamarse lenguaje, al que es curioso, podríamos también llamar mentira (pues lo mejor que tienes por decir siempre va implícito). Jamás he podido expresar con palabras lo más grande que siento... ¡burda falacia idiomática! Ocultamos, engañamos, enrevesamos, verbalmente nos violamos. Decimos lo que nunca habríamos dicho de ser totalmente libres.
Oh... es bueno saberlo... yo no soy libre, ni tú ni nadie, eso hace tiempo que se acabó.
Lo siento.
Por eso me gusta cuando escribes, porque haciéndolo te lo crees. Te crees libre. Y si crees ser algo, por extensión, ya lo eres.
Créeme cuando te diga que el mayor honor que yo, desde aquí, puedo sentir como persona al escribir estas líneas es el de saber que tú, en este momento, me estás leyendo, saber que por un bello e insignificante instante de tu vida, te estás poniendo en mi piel. Que en este ilusorio e intocable cajón de ideas tu mirada se está deslizando sobre mi para saber que es lo que tengo que decir, aunque nada importe, con la única intención de sentir, por un momento, que estamos conectados.
Nada escribo que importe demasiado. Son so l o l e t r a s v a c í a s.
EMANCIPOTE.

No hay comentarios:
Publicar un comentario